Alli estaba yo, en la oscuridad de mi cuarto, mirando el techo, sin saber que hacer con mi vida. En momentos como este, lo unico que me calmaba era un cigarrillo pero, se habían acabado. Decidí calmar mi angustia con chocolate, ya que era mi segunda droga. Fui hacia la cocina, pero me tropecé. No era algo lo que me impedia el paso, si no alguien. Eché la vista atras, y entre sombras lo ví. Me congele ante su imagen, y una gran parte de mi cuerpo quería correr hacia él y besarlo. El estudio estaba totalmente a oscuras, pero se podía ver perfectamente su pelo despeinado y su blanca sonrisa -¿que haces aqui?- le pregunté. -te echo de menos- contestó él. Se me cerró el estomago. El echo de volver a escuchar su voz, me hacía enloquecer. Me aparté de él, y le señalé la puerta. -vete de aqui-. Le dijé. Pero por alguna extraña razon no quería que se fuese, y no lo hizo. Se quedo de pie, durante unos minutos, mirandome. Y sin darme cuenta, estaba a escasos centrimetos de mi. No podía creer lo que estaba sucediendo. Lentamente se fue acercando, colocó ambas manos en mi cintura, y me atrajo a él. Practicamente no habia espacio entre nosotros. Podía sentir su aliento en mi boca. Me miró a lo ojos, yo a los suyos.
Y me desperté. Seguía sola, en mi cuarto, pero sin él.
jueves, 24 de septiembre de 2015
Día 5 sin ti.
"Te echo de menos, ven a mi apartamento" decía la nota.
Que ironía. El chico que me había abandonado 5 días atras, me echaba de menos ahora. No dude ni un segundo, cogí la nota y la queme. Me paré durante unos segundos a ver como la llama prendía el pequeño papel. Me encontre a mi misma sentada durante casi media hora mirando un papel, quemado. No había vuelta atras, lo había hecho. Millones de preguntas rondaban mi cabeza, cogí el paquete de cigarrillos que escondía en la mesita de noche, y encendí el ultimo cigarrillo que quedaba. En el momento en el que el humo entro en contacto con mi organismo, me sentí mas relajada. Pero solo por unos segundos, el olor a papel quemado me recordaba lo que acababa de pasar. Y sobre todo, lo que quedaba por pasar.
Que ironía. El chico que me había abandonado 5 días atras, me echaba de menos ahora. No dude ni un segundo, cogí la nota y la queme. Me paré durante unos segundos a ver como la llama prendía el pequeño papel. Me encontre a mi misma sentada durante casi media hora mirando un papel, quemado. No había vuelta atras, lo había hecho. Millones de preguntas rondaban mi cabeza, cogí el paquete de cigarrillos que escondía en la mesita de noche, y encendí el ultimo cigarrillo que quedaba. En el momento en el que el humo entro en contacto con mi organismo, me sentí mas relajada. Pero solo por unos segundos, el olor a papel quemado me recordaba lo que acababa de pasar. Y sobre todo, lo que quedaba por pasar.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)